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miércoles, 18 de febrero de 2015

UNA GUÍA PARA EL ESTUDIO DE TEOSOFÍA Y ESOTERISMO


En primer lugar hay que advertir que existe mucha información ‘dando vueltas’ por internet e inclusive publicadas en formato ‘libro’ de pretendido carácter espiritual  y/o esotérico, que son muy deficientes y a veces erróneas conceptualmente. Esto es lo primero a tomar en cuenta para que todos aquellos que comiencen a investigar el tema espiritual y esotérico tengan el cuidado de no caer en creencias e informaciones de todo tipo, sino que sepan ir primero a “las fuentes fidedignas”. Esas fuentes fidedignas del saber filosófico-esotérico se encuentran en la Teosofía, fundamentalmente. Pero para ver claro esto hay que saber un poco de historia…, que es lo a continuación veremos, sintéticamente.

Teosofía (del griego Theosophía) fue creado por los Neo-Platónicos (siglo III A.C.) para designar a la “Sabiduría Divina” o bien al conjunto de conocimiento y sabiduría que subyace en el Universo. No sería muy correcto definirla como “Sabiduría de Dios” porque no se basa en la creencia de un Dios personal, sino en la “Sabiduría de los Dioses” o “Sabiduría Universal”.

Antes de desarrollar el tema, hay que aclarar que “TEOSOFÍA” no es solo Conocimiento Esotérico(1), sino una forma de llevar a la vida práctica ese Conocimiento. Esta es la diferencia entre el esoterismo (como cuerpo de teorías) y la Teosofía, la cual integra teoría y práctica, porque el Conocimiento esotérico puede no ser ‘Sabiduría’, ya que esta última nace con la asimilación y comprensión del Conocimiento.

Hagamos algo de historia…

Miles de años antes de que este vocablo, ‘Teosofía’, existiese, parte de la Sabiduría universal fue entregada a yoguis y meditadores a través de las edades, y fue transmitiéndose oralmente hasta que aparecieron ‘los escritores de lo sagrado’. Estos eran Videntes, llamados Rishis en la India. Rishi significa literalmente “revelador”. Eran filósofos y meditadores iluminados, inspirados por el Conocimiento Trascendental, el cual era muchas veces transmitido al alma del Rishi por entidades superiores y otras veces recibido en trance meditativo. De esta actividad, a través de miles y miles de años, surgen las Escrituras sagradas de la India: los Vedas (de la raíz ‘vid’: conocer, o ‘conocimiento divino’), y de allí viene todo lo que tiene que ver con el Yoga, de donde nace posteriormente, el Budismo. Un gran “Revelador”, pero en China, por ejemplo, fue Lao Tse (que se dice que fue el escritor del Tao Te King, base del Taoísmo). En occidente, en cambio, la sabiduría trascendental proviene de grandes filósofos, como Sócrates, Platón, Aristóteles, Pitágoras, y otros tantos. Todos ellos, tanto los yoguis, los sabios chinos taoístas, como los filósofos en occidente, eran ciertamente “teósofos”, es decir, estudiantes y practicantes de la Sabiduría Universal.

Teosofía es todo lo que es Conocimiento profundo de la Vida, porque va a las causas que producen ‘las formas’, estudiando las Leyes ocultas de la Naturaleza y su funcionamiento. En cada cultura y época esto tomó forma y nombres diferentes. En China se llamó “Tao”; en occidente se la ha llamado “Gnosis” (griego); fue la “Cábala” de los judíos de la Edad Media, y en oriente se llamó “Gñana” (sánscrito) y también Vidya; palabras que significan “Conocimiento” (Conocimiento esencial o divino). Por lo tanto pueden emplearse cualquiera de esas palabras ya que todas significan lo mismo. Así que hay que tener cuidado cuando vamos a investigar la verdad sobre temas esotéricos y metafísicos, el alma, el espíritu, etc., porque existe información deficiente y/o falsa por doquier. Por eso se aconseja ‘ir a las fuentes’, para empezar

Primero hay que tener en cuenta que la Fuente Principal de todo Conocimiento es BUDDHI. La energía de Buddhi es Amor y Sabiduría y existe en todo el Universo, y en el ser humano es su 6° principio en la constitución septenaria (contando de lo denso a lo sutil). Como la casi total humanidad está en un gran proceso de desarrollo de kama (4° principio, astral) y manas (5° principio, mental) no pudiendo todavía acceder plenamente a Buddhi (excepto excepciones), el Conocimiento Divino en forma directa permanece velado para los hombres, y es por este motivo que el ser humano se trasforma en “un buscador” del ‘Tesoro perdido’, que en realidad lleva dentro de sí mismo, en su Buddhi-Atma. Es como motivo de esa búsqueda que surgieron las religiones en la 4° y 5° raza raíz. Cuando el hombre, en la 6° Raza desarrolle Buddhi ya no necesitará de las creencias por que ‘verá por sí mismo’ y por lo tanto tampoco le serán necesarias las religiones.

Ahora bien, mientras el hombre ‘busca fuera’ las respuestas, a través de su intelecto, es bueno y necesario que sepa dónde buscar, y esas fuentes verdaderas existen; son escrituras sagradas porque fueron reveladas e inspiradas por Energías Superiores; los receptores de las mismas han sido místicos, videntes y ocultistas de todos los tiempos.
Dijimos que en oriente esas recopilaciones milenarias se llaman Vedas. Al estudiar esas fuentes, el investigador se pone en contacto con las energías de la Fuente de donde esas revelaciones fueron precipitadas, y esto pone en funcionamiento energías dormidas del alma; es decir que a través de la lectura y estudios de textos revelados o verdaderamente inspirados, el buscador comienza a despertar su Buddhi, su Inteligencia latente. Esta es la razón principal de la importancia del ‘estudio’ y de hacerlo con literatura correcta, para que la Fuente que la inspiró pueda ayudar a un despertar álmico en el buscador. Por eso una guía para saber dónde buscar puede ser necesaria y útil para los buscadores y estudiantes.
Para quien recién comienza su búsqueda de la verdad en lo esotérico, y para quien aún no lo sepa, es necesario dar a conocer lo siguiente:

Existió un movimiento en la segunda mitad del siglo XIX (que aún hoy perdura) impulsado por la Sra. H. P. Blavatsky que originó una gran expansión del conocimiento de las sagradas escrituras de oriente en el mundo occidental. Este hecho es muy bien conocido por los estudiantes que han profundizado, pero otros aún desconocen los hechos, y es bueno y necesario narrarlo sintéticamente, ya que de allí se desprenden obras literarias confiables para el abordaje del estudiante.

Helena Petrovna Blavatsky fue una mujer de mucho carácter, con gran iniciativa y arrojo, que a temprana edad, al cumplir 20 años, conoció a su Maestro (Morya) quien le hizo saber del trabajo que se le tenía asignado. Blavatsky tenía dones especiales, los cuales pudo desarrollar durante sus viajes a la India. En las ocultas montañas del Tíbet la instruyeron para su misión, la cual ella cumplió entregando su vida completa a ello. Esa misión era traer la Sabiduría oculta, mucho de lo cual estaba grabado en los Vedas, al mundo occidental. Quienes la instruyeron y tal encomienda le dieron, eran los Adeptos (Maestros de Sabiduría).
Blavatsky cumplió su misión fundando la Sociedad Teosófica en Nueva York el 17 de noviembre de 1875 (junto al Coronel Olcott, que fue el primer presidente de tal Organización) y escribiendo (después de su primer intento literario en “Isis sin Velo”) la famosa obra LA DOCTRINA SECRETA, que originalmente constaba de dos tomos, el primero sobre cosmogénesis y el segundo de antropogénesis; (actualmente, después de revisiones, reestructuración y agregados estudiados y consensuados, consta de 6 tomos, aunque quien escribe considera mejor al original). Existe un 'compendio' de los tomos, que es el publicado aquí (hacer 'clic' en "LA DOCTRINA SECRETA" arriba). 
Esta obra literaria se basa en unos manuscritos de miles de años de antigüedad que narran, en forma esotérica, la manifestación del universo y las jerarquías creadoras, y la creación y evolución del hombre y de todos los reinos de vida. La fundación de la Sociedad Teosófica y la publicación de La Doctrina Secreta fue el puntapié inicial de un gran movimiento espiritual en occidente.
Para entender esta gran Obra es necesario tener el GLOSARIO TEOSÓFICO, de H. P. Blavatsky, obra que contiene alfabéticamente el significado de miles de palabras, la mayoría de idioma sánscrito, que se han empleado bastante en La Doctrina Secreta.

Según lo explicado hasta aquí podríamos inferir que “ir a la fuente” sería ir a los Vedas (las sagradas escrituras indas), lo cual sería complicado porque son muchos los himnos védicos y de diversos autores (escritos en sánscrito). Fue por esto que los Maestros encargaron a Blavatsky sintetizar el Conocimiento, de lo cual surgió finalmente, después de repetidos esfuerzos, ‘La Doctrina Secreta’. Así que para un occidental, ‘ir a la fuente’ sería ir al encuentro con tal Obra. La dificultad radica en que, como La Doctrina Secreta es una obra bastante ‘complicada’ para entender a primera lectura, muchos estudiantes abandonan la lectura, descorazonados al no entender casi nada cuando comienzan a leer… Por eso es aconsejable, para quien le interese estudiar esa Obra, ir a grupos de teosofía donde se realizan esos estudios específicos, en la Sociedad Teosófica, la cual se ha expandido por los países del mundo.
Pero en lugar de empezar la investigación y el estudio por ‘la Obra-Madre’, La Doctrina Secreta, se puede empezar por otras obras que fueron escritas por teósofos que sucedieron a Blavatsky,  para explicar los diversos temas que se desprenden de aquella obra. Entre esos autores están Annie Besant y Charles W. Leadbeater. La primera, fue presidenta de la Sociedad Teosófica, (sucediendo a Olcott), y el segundo, además de ser teósofo y escritor, fue el fundador de la Iglesia Católica Liberal (de la cual fue obispo). Estos dos autores son confiables, y reconocidos en todos los ámbitos de la Sociedad Teosófica mundial. Han tratado temas como reencarnación, karma, la evolución, el alma, la constitución del hombre y muchos otros temas relacionados. Sus obras aún se editan y están al alcance de todos (en librerías, en los centros teosóficos y en internet). Un excelente recopilador de los textos de Teosofía de Besant, Leadbeater y otros conocidos autores, es Arthur Powell, quien realizó una muy útil labor para los estudiantes de esoterismo del mundo reuniendo los principales conocimeintos de los más reconocidos teósofos. Sus obras son: "El Doble Etérico", "El Cuerpo Astral", "El Cuerpo Mental", "El Cuerpo Casal y el Ego", y "El Sistema Solar", obra en la que explñica el complejo esquema de evolución del sistema solar y de la Tierra.

Paralelamente a la Doctrina Secreta existe otra obra que, por su forma de manifestación, característica y contenido puede ser considerada, junto a la anterior, como un cimiento fidedigno para el investigador de Teosofía. Esa obra tiene por título: CARTAS DE LOS MAESTROS (o ‘Cartas de los Mahatmas’). Tal obra consta de una recopilación de cartas que los Maestros Kut’Humi y Morya le enviaban a A. P. Sinnet (teósofo y editor de un importante periódico en Inglaterra, a fines del siglo XIX). Sinnet se había puesto en contacto con Blavatsky y ella, oportunamente, lo puso en contacto a él con los Maestros.
 Hacía pocos años que la Sociedad Teosófica mundial había sido fundada cuando comenzaron las correspondencias (de 1880 a 1884). Las cartas que están en el libro “Cartas de los Maestros” son las correspondencias de los dos Maestros citados en respuesta a las preguntas y correspondencias de Sinnet. Los interrogantes muchas veces eran ‘leidos’ en la mente de Sinnet por los Maestros, y las correspondencias de aquel le llegaban a los Maestros a través de un discípulo que podía contactar directamente con Ellos (y a veces ha sido la misma Blavatsky la intermediaria). Todo estaba relacionado al mismo plan original: la expansión de la Sabiduría Divina en el mundo.
Sinnet nunca se encontró en persona con los Maestros. Las cartas eran escritas por el mismo Maestro (a veces por Kut’Humi, otras veces por Morya) o eran dictadas a algún discípulo directo que luego se encargaba de llevar la carta a su destinatario. Es decir que esas ‘cartas de los Maestros’ no eran transmitidas telepáticamente y canalizadas por alguien, sino escritas y enviadas por un intermediario y a veces “precipitadas” por el mismo Maestro en su destino, apareciendo la carta en un sitio acordado. Debido a la especial naturaleza de estas cartas, y por supuesto, a su contenido, es que esta Obra que recopila las cartas, es de especial interés de los estudiosos. (Tengo entendido que las cartas originales existen, y que están expuestas en un museo en París).

Hoy en día muchos dicen canalizar mensajes directamente de los Maestros, pero existe en tal sentido mucho de coloreo y mentalismo de los supuestos ‘canales receptores’, y difícil o imposible es saber a ciencia cierta si en verdad ha habido intervención de un Maestro en un escrito que se dice ‘canalizado’. No es difícil inferir que no es muy creíble que seres que tienen a su cargo la evolución de la Raza humana, con grandes tareas y misiones a su cargo, vayan a emplear sus preciosas energías (que aunque abundantes, limitadas también…) en dictar mensajes en forma particular a cada nuevo aspirante interesado que surja… Muchas veces esos escritos, a manera de mensajes, son obra (bien intencionada) de alguien inspirado y devoto de los Maestros, o surgen por inspiración de la propia alma del canal receptor. Otras veces pueden ser seres del plano astral que están intentando ayudar a la humanidad, pero que no son Maestros…, claro está, sino seres bien intencionados. A veces ocurre que alguien muy sensitivo puede sentir las corrientes de formas mentales positivas generadas por otros individuos o grupos de estudiantes o meditadores, y  precipita en escritura lo que percibió, creyendo que se lo transmitió un Maestro; en tales casos el escrito puede ser acaso muy bueno en cuanto al contenido conceptual, pero no será de ningún Maestro, sino que serán ondas de pensamiento captadas por un receptor sensible y afín a las vibraciones en el plano mental superior. También puede suceder que quien se eleve vibracionalmente lo suficiente pueda entrar en algún momento en el Aura de la Jerarquía Espiritual y perciba de ese contacto ondas vibracionales que luego precipitará en forma de pensamientos e ideas. Durante tal experiencia la persona puede creer que un Maestro le transmitió directamente un mensaje, pero no es así, aunque lo recibido pueda ser verdadero en esencia.
Cuando un Maestro desea precipitar algo en forma directa y con precisión utiliza algún discípulo entrenado (un alma madura que como Ego está en contacto con El en el plano mental, tal vez formando parte de Su Ashram) y sabe muy bien cuales serán las consecuencias de tal precipitación. Siempre actúan en base a un Plan preconcebido y generan causas para el despertar espiritual de la Humanidad, que es fácil deducir que no son actos que se van a perder entre ‘mensajes aislados’ y muchas veces inconexos, de tantos que dicen ‘canalizar’.
La actividad de ‘canalizar’ no es práctica mala, quien escribe no piensa eso, ya que mediante esa actividad el alma puede encontrar un vuelo interior; pero cuidado con ‘la firma’ al pie de los escritos de tipo ‘canalizados’… Es allí donde suele estar el error en la mayoría de los casos.

Volviendo al tema de las fuentes fidedignas para el estudio esotérico y espiritual, encontramos otros autores, (además de los ya mencionados, que fueron los iniciadores), que surgieron mayormente a partir de una disensión que ocurrió en la Sociedad Teosófica a inicios del siglo XX. Este tema tiene varios ‘bemoles’, pero sintetizaré. Se trata de la vida y obra de J. Krishnamurti, uno de los pensadores y disertantes más importantes y reconocidos del siglo XX. “K”, (como se suele abreviar a Krishnamurti), era un niño especial, nacido en India a fines del siglo XIX, que fue observado por Leadbeater clarividentemente mientras se bañaba junto a su hermano en la playa. Leadbeater vio en K. un aura muy luminosa y pura y supo (por revelación interna) que ese niño sería muy posiblemente “el vehículo” empleado por el Señor Maitreya(2) (El Cristo) para manifestarse en forma de Instructor al mundo. Tal advenimiento era esperado por los teósofos, y había sido profetizado por Blavatsky, solo que no se esperaba que llegase en ese momento (se creía que llegaría más adelante). Lo cierto es que K., que era huérfano de madre, fue adoptado finalmente por Annie Besant (presidenta de la S.T.) y educado entre teósofos durante muchos años. Sabían que, llegado el momento, en él se precipitaría el Cristo dando enseñanzas a la Humanidad. Con el propósito de recibir al Cristo, para cuando se manifestase a través de K., algunos teósofos crearon “La Orden de la Estrella”, una nueva organización, paralela a la S.T. Miles se hicieron miembros de esa Orden, esperando al Instructor. Cuando K. comenzó su labor dando pláticas, meditó durante dos años sobre el significado y propósito de la Orden de la Estrella, y finalmente decidió “disolver” esa Institución (ya que era su presidente y tenía potestad para hacerlo). Uno de sus motivos fue: “La Verdad no puede ser encerrada en ninguna organización”… Esto causó gran revuelo… (Ese discurso está al alcance de quien lo busque para leerlo).
Este tema es mencionado aquí, porque muchos miembros de la S.T. no creían que K. fuese a ser el ‘vehículo del Cristo’(3); no compartían esa creencia o sentir, y ese fue el motivo que apartó a varios teósofos de la Sociedad madre, y varios de ellos crearon movimientos de estudios nuevos. Como resultado de esta disensión en el corazón de la S.T., pudieron surgir, a partir de tales nuevos movimientos, las obras de MaxHeindel, de Rudolf Steiner y de Alice Ann Bailey, entre otros (aunque esta última se alejó especialmente por otros motivos que no cabe aquí explicar(4)). Estos autores son reconocidos y serios.

Max Heindel escribió, con la guía de los Maestros (que se presentaron como “Los Hermanos de la Fraternidad Rosacruz”) muchos libros con clara base teosófica oriental pero con un fuerte ingrediente, también notorio, de ‘cristianismo’ en sus escritos. Quitó de sus obras las palabras del idioma sánscrito, y las reemplazó por el propio idioma, haciendo así más fácil la comprensión al hombre occidental. Su obra póstuma fue el conocido libro: “CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS”. Esta obra es una base sólida y seria para el investigador.

Alice Bailey escribió muchos libros bajo la guía y dirección (y a veces transmisión textual) del Maestro ‘El Tibetano’ (Djwhal Khul). Mientras Blavatsky reveló lo que se podría nombrar como: “la anatomía oculta” del hombre y del universo, Alice Bailey lo hizo con “la fisiología oculta” del microcosmos y del macrocosmos. La obra se continúa y complementa en estos autores. Tal vez la obra esotérica póstuma de Alice Bailey-Dgwal Khul sea el TRATADO SOBRE FUEGO CÓSMICO, de 1000 páginas. Pero esta es la obra más compleja y adelantada a nivel esotérico y se recomienda comenzar la lectura por algunos de los otros textos.

Existe otra obra que ha tenido gran difusión en el mundo, y que puede ser considerada por el estudiante: EL LIBRO DE URANTIA. Aunque con bases conceptuales bastante coincidentes a las de la Teosofía oriental en lo referente al espíritu y al alma, posee un fuerte ingrediente de ciencia, no tanto de esoterismo, e incluye muchos vocablos comunes con el Cristianismo. Además hay que destacar que esta obra da una ‘noción espacial’ del Gran Universo y de sus sectores y subsectores, como tal vez no existe en ninguna otra obra literaria. (Aunque quien escribe tiene reservas con respecto a partes de este libro, se menciona porque se considera una de las fuentes serias de estudio).

Como última instancia, y por ser un aportador algunas nuevas revelaciones, habría que mencionar las obras de Trigueirinho. Sus obras poseen bases teosóficas orientales claras, pero incluye nuevos conocimientos, como la existencia de civilizaciones intraterrestres específicas, sus ubicaciones y funciones, y el nuevo sistema energético humano (el consciente derecho) que se va plasmando en ‘el hombre nuevo’ a partir de un cambio genético (tema sujeto a estudio). Trigueirinho era un estudiante de teosofía original (La Doctrina Secreta) y de la literatura de Alice Bailey, y a partir de un encuentro que tuvo con un ser humano llamado Ángel Cristo Acoglanis (quien internamente era ‘Sarumah’, un ser intraterrestre) y de manuscritos que este le dejó, comenzó a escribir sus libros. Uno de sus primeros libros, el cual escribió basándose en los manuscritos que le dejó Sarumah, fue ERKS, MUNDO INTERNO, y se puede destacar especialmente el “LÉXICO ESOTÉRICO” de su obra.
Quien escribe también tiene reservas con respecto a este autor al haber visto conceptos (aunque pocos) incorrectos. Ocurre que cuanto más se profundiza más caemos en la cuenta que ninguna fuente está exenta de incurrir en error. No obstante, en los autores nombrados y en sus obras se puede confiar, para empezar el estudio.

También hay que mencionar que el estudio de Teosofía, es decir, de la Sabiduría contenida en el Universo, puede ser emprendido de una forma diferente a la del estudio a través de textos. Por ejemplo, un investigador de los famosos (y nunca tan ampliamente difundidos como deberían ser) “CROP CIRCLE”, los Círculos en los trigales, si estudia con detenimiento, profundidad y con mente abierta  cada compleja figura, verá que las mismas revelan, a través de ‘símbolos’, misterios de la vida, del hombre y del universo. Las enormes y complejas figuras en los trigales son una gran “señal” a la Humanidad de aquellos seres solares y cósmicos, que en la Doctrina Secreta reciben distintos nombres en idioma sánscrito, para referirse a ‘Jerarquías de Conciencias’ del Universo.
Este también es un método válido de estudio de Teosofía, esoterismo y de los misterios de la Vida, y puede complementarse con el estudio en textos.

Esta ha sido una reseña orientativa, según quien escribe. Por supuesto que existen muchos otros autores calificados que han escrito sobre esoterismo posteriormente, y sería imposible nombrarlos a todos, pero la base, la raíz, el inicio del Conocimiento por ser tal vez el más antiguo en la Humanidad, está en los antiguos Rishis (‘reveladores’), cuya sabiduría fue, de alguna manera, ‘sintetizada’ por Blavatsky en la gran obra “La Doctrina Secreta”, revelada y difundida por la Sociedad Teosófica, la cual fue fundada con la guía directa de los Maestros, y todo lo cual dio origen a nuevos movimientos como el Movimiento Rosacruz recreado por Max Heindel, el Gnóstico renovado e impulsado por Samael Aún Weor, la Sociedad Antroposófica creada por Rudolf Steiner, y la Escuela Arcana fundada por Alice Bailey; todo impulsado desde fines del siglo XIX hacia el siglo XX. Luego surgieron más movimientos y más autores, que muchas veces han simplificado el Conocimiento para volverlo de más fácil comprensión (aunque tanta simplificación a veces lleva al error).

Alexis B.


Para encontrar más libros, de los citados autores y otros, vea:


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1-      Conocimiento Esotérico: Esotérico es “reservado”. Antiguamente los conocimientos metafísicos y espirituales no estaban al alcance del mundo profano, porque había muy poca preparación de los seres humanos para comprender; había muchas supersticiones e ignorancia, por eso los Conocimientos verdaderos y esenciales eran ofrecidos a pocos preparados. Hoy en día esto ha cambiado, por eso lo que antes era oculto, ahora está más difundido y al alcance de la mano. Pero aunque hay más apertura, siempre existe lo esotérico, es decir, lo reservado solo a los que pueden entender.

2-      Maitreya: (sánscrito). Significa benévolo, afable, afectuoso; “el que hace el bien”. Es la manera en que en oriente se conoce al Cristo.

3-      Vehículo del Cristo’: Algunos autores y estudiosos han interpretado mal  lo referido a que Krishnamurti sería ‘el vehículo’ utilizado por El Cristo (Maitreya) para manifestar una gran Instrucción al mundo. Tal errónea interpretación consistió en la creencia que K. era la ‘reencarnación’ del Cristo. Nada más lejano y erróneo que eso… El cerebro y el cuerpo de K. se preparó durante toda su larga vida para poder manifestar cada vez con mayor fidelidad la Luz proveniente del Cristo, pero no fue, de ninguna manera la reencarnación del Bodhisattva. Esto está muy bien explicado en la Biografía de Krishnamurti, por Mary Lutyens, autorizada por el mismo K.

4-      Alice Ann Bailey, y su marido, Foster Bailey, eran teósofos; trabajaban activamente en la Sociedad Teosófica. Foster Bailey llegó a ser Presidente de la Sociedad Teosófica en EEUU., pero tuvieron diferencias con muchos teósofos conservadores, y a partir de un contacto que A. A. Bailey tuvo con Kut’Humi (su maestro) y posteriormente con Djwhal Khul, dedicaron su vida a difundir las enseñanzas de la Escuela Arcana y a difundir el Servicio del ‘Nuevo Grupo de Servidores del Mundo’ (como lo llamó El Tibetano). Para más información el investigador puede leer la Biografía (inconclusa) de Alice A. Bailey.



Ud. puede visitar el blog de Alexis B.:

‘Teosofía Solar y Universal’: http://gnosissolar.blogspot.com.ar 
 
Y los ‘Blogs Hermanos’ relacionados.